Hay 5.000 hectáreas pasadas por agua en Sabana de Torres

 Hay 5.000 hectáreas pasadas por agua en Sabana de Torres

Mientras las autoridades tratan por todos los medios de llegar a las zonas más afectadas del área rural, los agricultores rescatan del agua lo poco que quedó en sus parcelas. Las pérdidas son incalculables y viene más lluvia.

La temporada invernal en Sabana de Torres, especialmente en la zona rural, tiene a cientos de familias sumidas en un pantano de tristeza y desolación.

Cultivos arrasados, carreteras bloqueadas, así como ríos y quebradas incontrolables hace parte del panorama que dejan esta semana las lluvias, que se han sentido como nunca en esta localidad santandereana de casi 20.000 habitantes, de los cuales una tercera parte ocupa la zona rural.

César Tamayo es uno de los agricultores sabaneros de la parte alta. Tiene una amplia experiencia en las labores del campo y su finca, ubicada en la vereda Doradas, es prueba de ello.

Allí ha logrado sacar adelante extensas plantaciones de yuca, plátano, palma de aceite e incluso cultivos de peces. Sin embargo, este esfuerzo de varios años se fue por la borda por la intensidad de las lluvias.

“La inundación nos ha atropellado berracamente porque la lluvia nos tiene prácticamente bloqueados. Carreteras en mal estado, cultivos inundados… La situación es bastante complicada.

Hace tres días la quebrada Santa Rosa se salió de cauce y se metió a toda la parte plana. Un 30% de la finca resultó afectada. Es algo que nunca se había visto. Incluso la quebrada arrasó con un puente de ingreso a la vía… Es que ha llovido muchísimo”, señaló el agricultor en diálogo con Vanguardia.

Como él, otras 10 familias de la vereda Doradas, de la cual es presidente de Junta; 10 de la vereda Robadas y por lo menos unas 500 más del resto de la zona rural de Sabana de Torres cuentan por millones las pérdidas económicas.

“Las mías pueden llegar a ser de unos $5 o $6 millones, no parece mucho, pero es difícil de recuperar. Sin embargo, en la parte baja la situación es peor, porque los ríos se metieron y las fincas están por debajo del agua.

En la zona alta, que es donde yo vivo, nunca había pasado esto. Ha llovido muchísimo, como nunca antes se había visto en Sabana de Torres”, insistió Tamayo.

Y es que según los pobladores de Sabana de Torres son cinco meses de lluvia los que completan ya algunas zonas, y lo más preocupante es que el pronóstico indica que seguirá cayendo agua a raudales.

Según cálculos de las autoridades, por lo menos unas 5.000 hectáreas de cultivos se han visto afectadas y las pérdidas materiales aunque aún no han podido ser cuantificadas, superarían los $1.000 millones.

Activaron comité

Según se conoció desde la Alcaldía de Sabana de Torres, se activó el Comité de Emergencia y en conjunto con el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres se realizan monitoreos constantes a los afluentes.

Cabe señalar que Sabana de Torres está bañada por los ríos Lebrija y Sogamoso, cuyos niveles han mostrado un aumento importante esta semana a su paso por este municipio.

“Hacia las zonas de Puente Lebrija y Caño Piruetano, la parte plana está muy afectada. El río rompió un jarillón y se metió a las fincas casi en su totalidad.

La parte alta nunca se había inundado. Cayó mucha lluvia. Hay muchas vías cerradas en este sector. El Comité recién se activó y se está visitando estas zonas”, indicaron las autoridades.

Afectaciones principales
La parte baja de la zona rural de Sabana de Torres está completamente inundada. Hay vías cerradas, como la que une a las veredas Magará y Barranco Colorado, donde hay dos rupturas y el río Lebrija pasó a las fincas ganaderas. Estos sectores están en alerta máxima.
Personal del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres visitó varios sectores ya, entre ellos Villa Eva, en Puente Lebrija, donde se les entregaron recomendaciones a los habitantes.
Personal del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres realiza monitoreo permanente al estado de las crecientes de los ríos y quebradas.
Panorama en Barrancabermeja
En el Puerto Petrolero esta semana fue activada la alerta naranja, ante el incremento en los niveles del río Magdalena.
“En este momento el río presenta un nivel de 4,40 metros, por lo cual hemos extendido la alerta a toda la ciudad, en especial a las zonas de ribera, de orilla del río, a las personas que están viviendo en zonas de alto riesgo que han ido invadiendo áreas propensas a deslizamientos”, indicó la secretaria de Medio Ambiente, Laura Herrera.
En la zona rural de Barrancabermeja se han sentido los estragos. Habitantes del corregimiento Ciénaga del Opón lanzaron un S.O.S. al Distrito para que atienda la situación, ya que advierten que unas 7 veredas están con el agua al cuello.
Otros municipios
El casco urbano de Puerto Wilches no ha tenido afectaciones mayores relacionadas con la temporada invernal, no obstante, algunos puntos de la ribera rural presentan problemas serios.
Tal es el caso de Vuelta Perico, donde la Alcaldía tiene sus ojos puestos y anunció que se ubicarán hexápodos y bolsacretos para frenar la erosión de la bancada.
En Yondó la mayor preocupación esté centrada en el bloqueo de vías terciarias, ya que las intensas lluvias han impedido el paso de vehículos.
El alcalde Fabián Echavarría recordó que existe una alerta roja activa y llamó a la responsabilidad en las riberas municipales.
En San Vicente de Chucurí el propio alcalde Óscar Rodríguez coordina el monitoreo, mediante el sistema de alertas tempranas, del nivel de precipitaciones y caudales de las quebradas Las Cruces, La seca, La Verde y Cantarranas. “En este momento se presentan lluvias ligeras sin ninguna novedad”, informaron.
Publicado. Vanguardia Liberal

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